martes, 4 de octubre de 2011

El río Majo (Mosqueruela)

Cuenca hidrográfica del río Majo
Río Majo
          En el collado de Los Castillejos, en Puertomingalvo, confluyen tres pequeñas cuencas hidrográficas, al oeste el barranco del Rebollar, afluente por la izquierda del río Linares, al sur la rambla del Puerto, origen del río Montlleó, y al norte el barranco del Plano que junto al barranco de la Mimbrera, procedente de los montes occidentales de Las Ampolas, son el germen del río Majo. El Majo se encuentra además en la cabecera del río Montlleó, del que es un importante afluente por su izquierda. Esto significa que sus aguas pertenecen al sistema fluvial del río Mijares, a diferencia del otro río destacado de Mosqueruela, el río de Las Truchas, que forma parte de la cuenca del río Ebro, a través de los ríos Bergantes y Guadalope.
          Aunque el río Majo nace en Puertomingalvo, casi la totalidad de sus 90 km2 aproximados de cuenca hidrográfica se desarrollan dentro del término de Mosqueruela. Tomando como origen el barranco de la Mimbrera, a 1650 m de altura, el río tiene un recorrido de cerca de 24 km hasta su desagüe en el Montlleó, a unos 850 m de altitud, en las proximidades del Mas de la Cuesta, cerca ya del Santuario de la Virgen de La Estrella. Su cauce tiene por lo tanto una pendiente suave, ya que su gradiente apenas supera el 3 %.
          La cuenca hidrográfica está instalada sobre una serie de estratos carbonatados prácticamente horizontales del período cretácico. Aunque predominan las rocas calizas y margocalizas, existen pequeños afloramientos de arenas blancas y amarillas, al SE de la villa de Mosqueruela y alrededor de las masías de las Usadas, así como conglomerados del Terciario, también al sur de la villa. Todos estos sedimentos han sido fracturados por una red de fallas, generalmente de dirección SO-NE, que generaron una serie de fosas tectónicas sobre las que se formaron depresiones con funcionamiento cárstico conocidas como poljés.
Poljé de Los Castillejos
          Un poljé es una depresión cerrada con bordes escarpados y drenaje subterráneo, que se encuentra en terrenos carbonatados modelados por la disolución de la roca caliza. Su suelo es plano, arcilloso y fértil, por lo que son muy aprovechados para la agricultura. La red fluvial del Majo se instaló sobre lo que serían tres poljés vecinos, abriendo sus cuencas y drenándolas hacía el valle del río Montlleó. El más fácil de identificar es el poljé de Mosqueruela localizado en El Plano, en la cabecera del río Majo, y en cuya parte meridional continúa activo en la cuenca cerrada de Los Castillejos, donde las aguas de escorrentía se sumergen por un sumidero próximo al Mas de Ciprian. Los otros dos han desaparecido prácticamente al ser barridos por la acción erosiva del río, que ha formado el profundo cañón que hoy podemos contemplar, especialmente en la zona del castillo del Mallo y Las Estacas. Se trata del poljé del Arroyo Majo, que se encontraría en su parte central, y el de Bojar-Gisbert, que ocuparía el barranco Gisbert, su afluente más importante, y la parte final del río.
Fuente del Majo y castillo del Mallo
          Según la cartografía que se consulte lo vemos calificado como río, barranco y arroyo. Esta disparidad está justificada debido a que se puede comportar como cualquiera de ellos. En los momentos de sequía es un barranco sin caudal continuo. Se le considera un arroyo en un corto tramo situado bajo la Masía del Morrón, en el que suele circular agua durante todo el año, y donde se hallan los restos del único molino harinero del río, próximo ya a la Fuente del Majo. Y por último, en los reducidos períodos de lluvias intensas del otoño y la primavera, se convierte en un río con caudal permanente. Este tipo de régimen hidrológico es típico de los valles secos que se dan en relieves cársticos, como ocurre también en la mayor parte de la red fluvial del río Montlleó. Debido al descenso generalizado de las precipitaciones y el consiguiente descenso del nivel freático, el curso de agua se mantiene subterráneo, y sólo aflora en algunos lugares. Por otra parte, además de fuentes como la del Majo, la de las Usadas y la de Aparicio, existen varios ojales en sus vertientes, manantiales de agua subterránea procedente de las montañas contiguas que se activan tras lluvias o nevadas fuertes.
          La orientación del valle oeste-este ha creado dos vertientes bien diferenciadas, una al norte y otra al sur, favoreciendo el desarrollo de masas vegetales diferentes según nos encontremos, en la solana o en la umbría.
Solana (izq.) y umbría (der.)
          La solana, donde predomina la carrasca, ha sido aprovechada por los mosqueruelanos para la extensión del cultivo, sobre todo de cereales, mediante el abancalamiento de las laderas con muros de piedra seca, aunque en la actualidad la mayoría de los campos han sido abandonados, y sólo se emplean para el pastoreo. Por su parte, en la umbría prevalece un frondoso bosque de pinos laricio y silvestre, con bastantes zonas de repoblación. El cauce está moteado por vegetación de ribera, como álamos negros, sargas y avellanos. En los extensos llanos del poljé de Mosqueruela, se mantiene el cultivo de cereales y de forraje para alimentación del ganado. Existen también algunos lugares aislados donde ha sobrevivido lo que fue la vegetación autóctona de la zona, como ocurre en la Tilera del Barranco Gisbert, en la que perviven tilos, tejos, acebos y álamos temblones.
Masías en las vertientes del Majo
          Entre la fauna hay dos especies que destacan por su abundancia. En las estribaciones de El Milano anida una numerosa colonia de buitres leonados, que cada día sobrevuelan el valle, y se trasladan a los territorios vecinos en busca de comida. En las zonas escarpadas del barranco Gisbert y el castillo del Mallo, es fácil encontrarse con grupos de cabras hispánicas, generalmente de hembras con sus crias, o de machos , salvo en la época del celo en el que se mezclan los grupos, entorno al mes de noviembre.
          En este recóndito valle encontraron refugio diversos pueblos a lo largo de la historia como lo demuestran los numerosos hallazgos arqueológicos, entre los que mencionaremos las pinturas rupestres de arte levantino del Barranco Gisbert, los cinco poblados de la edad del bronce y el castillo del Mallo, destacado cerro testigo situado en la confluencia del Arroyo Majo con el barranco Gisbert, que posee una larga historia de ocupación desde la edad del bronce hasta la edad media.

1 comentario:

  1. Hola Pepe: Quisiera darte mi enhorabuena por tu excelente blog y por la tarea que has emprendido de divulgar la naturaleza y el paisaje de esta tierra.

    Conozco la zona del cerro de Los Castillejos porque allí se encuentra la ermita de San Bernabé, uno de mis parajes preferidos de Mosqueruela (aunque pertenece al término de Puertomingalvo). También sabía que la zona del Plano era un poljé, pero gracias a esta entrada he entendido el concepto que, hasta hoy, se me escapaba.

    Y muchas cosas más que estoy descubriendo leyendo tu blog y que no mencionaré por no hacer más extenso el comentario.

    Espero y te animo a que sigas mostrándonos todas estas maravillas, yo por mi parte ya te he incluido en mis favoritos.

    Un saludo y hasta pronto.

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